El divorcio también cura
- Eva Hernandez
- 30 jul 2020
- 1 min de lectura
Acude a solicitar asesoría un señor 35 años de edad quien tuvo un accidente muy aparatoso que casi le cuesta su vida, estando incluso, en estado de coma por una semana. Afortunadamente logro superar esa trágica experiencia, quedando solo con secuelas leves. Sin embargo no contaba que le esperaba otra cruda realidad. A raíz de ese accidente, quedo imposibilitado para trabajar y su esposa, quien dependía de el económicamente empezó a tener actitudes de rechazo hacia el, debido a que ya no podía darle para el gasto, y aunque si bien el señor quedo pensionado por el IMSS, la verdad es que las exigencias de la señora eran mucho mayores, y con la pensión no se alcanzaban a cubrir, ademas de que ella no estaba dispuesta a desempeñar ningún trabajo, aun y cuando sabia que su esposo no se encontraba en condiciones de trabajar debido a su incapacidad. Todo ello resulto afectándolos en su matrimonio al grado que la señora dejo de atenderlo, rechazándolo en todo momento y provocando que incluso sus hijos se distanciaran de el, por lo que el señor no tuvo otra opción que recurrir a sus padres, con quienes vive actualmente. El señor obviamente solicitó el divorcio, ella se negó y fue así como nos contrató para llevarle su caso. Una situación que nos conmovió mucho pero que a la vez nos motivo para solucionar el problema del señor en corto tiempo, dándole ademas, todas las facilidades posibles para el pago de sus honorarios debido a su delicada situación financiera. El señor ahora ya se encuentra bastante recuperado, pero no solo físicamente sino también emocionalmente.




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